Fuerzas de Assiah vs. Fuerzas de Gehenna es una batalla llevada a cabo tras la resurrección de Satán en Assiah.
Prólogo[]
Tras la resurrección de Satán en el mundo humano, Mephisto anuncia que darán inicio al plan de contraataque y, para ello, reclutó a varios exorcistas y demonios de todas partes para formar el ejército de supresión de Satán. Rin enciende su puño con llamas y, emocionado, exclama que derrotarán a Satán. Con todos reunidos y listos para el contraataque, Mephisto anuncia el inicio de la batalla decisiva.[1]
El plan de ataque de la Orden
Mephisto y Lewin explican el plan de guerra al ejército de supresión. Con el fin de que la Unidad de Élite Anti-Satán pueda llegar hasta y Satán captar su atención, tres diferentes escuadrones se encargarán de detener a Iblis, Egyn y Astaroth. Probablemente, el enemigo quiera atacar por todas partes, razón por la cual, deben estar preparados para una batalla campal. No obstante, el punto fuerte del plan recabe en la Tropa Separada Anti-Satán, quien tendrá como eje central a Igor Neuhaus y su Devil ☆ Vanisher, puesto es el arma más potente y letal para detener a Satán. Una vez que lo consigan, Shemihaza y Mephisto Pheles se encargarán de sellar al Dios Demonio.[2]
Con todo listo, los exorcistas reciben una Armadura Anti-demonio de alto nivel, proveniente de la protección de Shemihaza. Satán no termina de comprender qué sucedió, pero está seguro que fue obra de Samael y sus trucos como Rey del Tiempo, preguntándose cómo osa en desafiarlo. De esta manera, comienza una batalla campal entre Assiah y Gehenna.[3]
Desarrollo[]
Beelzebub dando órdenes
Utilizando Enpeira y una Armadura Anti-demonio, Shemihaza protege a los exorcistas de todo mal, permitiéndoles que puedan luchar como seres invulnerables por alrededor de una hora, peleando sin la preocupación de morir o recibir daños graves. Iblis no comprende cómo un simple Nephilim puede crear semejante protección, y Lucifer reconoce que están usando la cristalización de Shemihaza, aunque la misma no durará mucho tiempo. Por su parte, Beelzebub, quien siempre mantuvo una postura neutra entre ambos bandos, revela que luchará por el bien de Assiah porque piensa que si Satán gana la batalla, convertirá al mundo en un lugar aburrido. De este modo, Beelzebub, Mephisto y el recién llegado Amaimon ordenan a los demonios pertenecientes a sus familias retirarse del bando enemigo, de lo contrario, los ignorarían por toda la eternidad. Tras esta orden, los demonios pertenecientes a la familia de los insectos, tiempo y tierra abandonan el ejército de Satán.[4]
Amaimon se une a las fuerzas de Assiah
Con tal ayuda, el número de demonios enemigos se reduce considerablemente, permitiendo a los exorcistas avanzar y ganar terreno. Satán no comprende cómo pueden priorizar las órdenes de sus Reyes en lugar de obedecerlos a él, su Dios y creador. Al ver que los exorcistas están usando demonios de fuego y agua, Satán pide a Iblis y Egyn que hagan lo mismo, pero ellos expresan no tener control sobre demonios que fueron adiestrados por los humanos. Mephisto sostiene que la jerarquía en el mundo de los demonios es bastante compleja, y Satán agradece la lección, asegurando que ganará de todos modos.[5]
Rin se lanza hacia Satán
Por otro lado, la Tropa Separada Anti-Satán recibe túnicas especiales que ocultarán su presencia de los demonios. Antes de ir hacia su destino, Rin se despide de sus amigos y asegura que le facilitará su trabajo distrayendo a Satán, deseándoles buena suerte a todos. De esta manera, Rin salta a la acción y empuña su Kurikara, todavía destruida. El exorcista se concentra y consigue manifestar una perfecta hoja de Llamas Azules, tal cual como lo hizo anteriormente durante la batalla contra su hermano, y la usa para atacar directamente a Satán con su Satan Slash. El Dios Demonio detiene el ataque con un simple soplido y se dirige a Rin como su hijo, provocando su enojo.[6] Sin piedad alguna, Satán ataca y elimina a los demonios de sus tropas, asegurando que tiene la fuerza para exterminarlo todo. Rin está consciente que su tarea no es derrotarlo, sino distraerlo, para que Yukio y su equipo puedan hacerle daño significativo. Por tal motivo, Rin lucha a la defensiva, llamando la atención del Dios Demonio, quien se relaja encima de un Kraken.[7]
Heilong ataca a los enemigos
Mientras tanto, el resto de la Unidad de Élite Anti-Satán tiene dificultades para acercarse al Dios Demonio, ya que eran muchos los demonios que impedían su avance. Para ayudarlos a ganar terreno, Lucy invoca al dragón negro, Heilong, el cual ataca al ejército enemigo con sus Llamas Negras. Lewin cuenta que el poder de aquel familiar es confundir a los demonios de rango medio y bajo, obligándolos a pelear unos contra otros. Con esta ventaja de su lado, Lewin y su escuadrón pueden avanzar más deprisa hacia Satán. Pese a que Rin está dándolo todo, Satán ni se inmuta y se muestra aburrido, bostezando mientras bloquea los ataques del Exwire. Para mantenerlo ocupado, el muchacho lanza su Satan Slash y el Kraken donde estaba montado Satán intenta defenderse del proyectil, provocando que el Dios Demonio lo reciba en lleno.[8]
Lucy ataca a los Reyes Demonio
Al mismo tiempo, la Tropa Separada Anti-Satán busca la posición perfecta para ubicarse y disparar el Devil ☆ Vanisher.[9] Producto del poder de Heilong, el número de demonios enemigos disminuye considerablemente, quedando los Reyes totalmente desprotegidos. De este modo, los exorcistas intentan atacar a Egyn, aunque éste se refugia en una burbuja de agua asegurando no querer pelear. Iblis se enfada al ver que están atacando a su adorable hermano y contraataca creando erupciones volcánicas en el suelo. Lucy esquiva el ataque del Rey de Fuego y lanza sus Garras Negras, las cuales impactan contra Iblis, Egyn y Astaroth, recibiendo este último daño directo. Lucy cuenta que sus garras son armas creadas a partir de la cristalización de Armumahel y tienen la capacidad de hacer dormir a quien apuñale. A modo de burla, Lucy se pregunta si los Reyes Demonio pueden soñar, provocando el enojo de Iblis.[10]
Satán usa Satan Slash
Rin continúa utilizando indiscriminadamente el Satan Slash, haciendo que Satán se burle por el ridículo nombre que le puso a su técnica. A continuación, el Dios Demonio le demuestra el verdadero poder de un Satan Slash, y lanza un poderoso y devastador proyectil hacia Heilong, cortando al colosal dragón en dos partes. Satán identifica a Lucy como su dueña, y también la deja fuera de combate usando su Satanic Kebab. Lucy y su familiar quedan fuera de combate y Rin abandona la batalla para socorrerla. Por su parte, Satán disfruta de su nuevo cuerpo, el cual no se desintegra por más que use todo su poder. En ese instante, llega la Unidad de Élite Anti-Satán para continuar la batalla.[11]
Beelzebub usa la telaraña resistente y adimensional de su mascota, Bael, impidiendo que Satán pueda moverse. A continuación, Lewin utiliza un verso para comprimir el aire alrededor del Dios Demonio, provocando su asfixia. De este modo, Arthur lanza su Angelic Slasher Thunderbolt, partiendo en dos y desintegrando el cuerpo de Satán con un solo golpe, exclamando que los demonios cometieron un error garrafal al iniciar una guerra contra la humanidad.[12] La pérdida de Satán llega a ojos de Lucifer, quien no puede creer lo que acaba de atestiguar. Homare toma la iniciativa de enfrentar al Paladin, asegurando no tener miedo a la muerte, cuando en ese entonces, los hermanos Lundström reaparecen para hacerse cargo del asunto.[13]
Osceola encargándose de Astaroth
Después de quedar fuera de combate, Lucy es socorrida por Rin, Osceola y Cheng-Long Liu, de la Sede de Taiwán. Tras retirar a la Arc Knight del campo de batalla, los exorcistas son interceptados por el Rey de la Putrefacción, Astaroth, el cual los ataca con un poderoso maleficio de podredumbre que atraviesa la Armadura Anti-demonio. Osceola toma cartas en el asunto, antes de que hayan numerosas bajas producto de la intoxicación de aquellas esporas, y ataca al Rey Demonio con su Qaletaqa Cocotl: Oscuridad Ardiente. Lewin y Arthur observan dicha batalla, mientras presienten una atmósfera extraña y Beelzebub lo confirma, señalando que su padre está enojado. De pronto, las cenizas de Satán estallan y su cuerpo comienza a regenerarse a una velocidad alarmante. En un descuido suyo, Satán termina asesinado a Astaroth, aunque asegura no sentir ningún remordimiento por la pérdida de su aliado.[14]
Satán y sus nuevos poderes
Satán, recientemente regenerado, enfurece con los humanos a quienes cataloga como criaturas necias, viles y despreciables, exclamando que probarán la verdadera naturaleza de su poder.[15] Cruel y despiadadamente, Satán descarga su furiosa ira hacia los exorcistas, destruyendo e infectando el campo de batalla. Debido a la situación actual, la Tropa Separada Anti-Satán tiene dificultades para posicionarse al no encontrar un punto seguro y libre del ataque del Dios Demonio. Ante la urgencia y el cambio del terreno, Yukio vuelve a insistir en disparar el Devil ☆ Vanisher y concluye que Igor no cede debido a su deseo de venganza hacia Satán. El exorcista golpea al profesor para hacerlo entrar en razón, no obstante, Igor asegura que planeaba dejarle los honores a él desde el principio, entregándole finalmente el lanzacohetes. De este modo, Ryuji asiste a Yukio, el cual comunica a sus superiores que ya están listos para disparar.[16]
Yukio está en posición y listo para disparar, no obstante, hay muchos escombros en su campo visual y teme fallar, razón por la cual pide ayuda a la Unidad de Élite Anti-Satán para mantenerlo quieto. Por su parte, ellos asegurar no poder hacer mucho, ya que también la están pasando mal. Arthur enfrenta a los hermanos Lundström, por lo que Beelzebub intenta inmovilizar a Satán, pero es derribado por el poder del Dios Demonio. Sin nadie que pueda detener a Satán, Yukio no se atreve a disparar puesto que solo tiene una única oportunidad.[17]
Rin no cede ante Satán
Rin toma la iniciativa de detener al Dios Demonio, a quién le pregunta enfadado por qué ataca a los humanos cuando él se enamoró de una en el pasado. Satán responde haberse olvidado de aquella mujer y asegura que Rin tiene el mismo aroma que ella. Satán atrapa al joven y menciona que, al ser mitad demonio y humano, es la mera representación de lo anti-natural y retorcido, por lo que no debería existir. Por tal motivo, el Dios Demonio retuerce el cuerpo de Rin hasta arrancarle sus extremidades. El joven, incapacitado y ensangrentado, recuerda que durante mucho tiempo también pensó que su existencia no debía ser aceptada, no obstante, tras su viaje al pasado, comprendió el valor de su vida. De pronto, el cuerpo mutilado de Rin empieza a regenerarse y exclama que él, como todo ser vivo, tiene derecho a vivir.[18]
Satán repele a Rin
El Exwire vuelve al ataque, pero es repelido por una barrera de Satán, el cual se muestra confundido ante las palabras de Rin y los vagos recuerdos sobre Yuri Egin, quien también pensaba que todos los seres vivos tenían derecho a vivir. La ira de Satán comienza a destruir la tierra y los exorcistas están en problemas, sobre todo, la Tropa Separada Anti-Satán, los cuales necesitan un terreno estable para poder disparar. De pronto, llega Beelzebub y su mascota, Belzébuth, para llevarse a Rin. Una vez reunidos los miembros de la Unidad de Élite Anti-Satán, piensan en el plan de contraataque definitivo. Primero, deberían encargarse de las rocas flotantes que obstaculizan la visión de la tropa de Yukio. Segundo, tendrían que anular la barrera de defensa que rodea al Dios Demonio ya que, todo aquel que intente acercarse, será repelido, tal como sucedió con el Rey de los Insectos, quien está completamente herido. Después de analizarlo meticulosamente, los exorcistas están listos para volver a la ofensiva.[19]
Rin contraataca con Satan Blade
Lewin invoca a Vayu para lanzar el Gran Torbellino de Polvo y despejar todas las rocas flotantes, limpiando así el campo visual de Yukio, quien tiene a Satán en la mira. Seguidamente, Rin y Osceola ejecutan una emboscada con el Satan Bomb y la Cascada del Gran Sol. Si bien Satán consigue escudarse de los ataques, éstos crean una pequeña abertura la cual es aprovechada por Lucy, ayudada por Cheng-Long Liu, para lanzar una de sus Garras Negras directo hacia el Dios Demonio.[20] Producto de las Garras Negras, Satán comienza a dormirse y su mente es invadida por múltiples recuerdos con Yuri Egin, dejándolo confundido. En tal estado, Rin aprovecha para usar su Satan Blade, manifestando una gigantesca espada de Llamas Azules con la cual ataca a Satán y lo inmoviliza. Finalmente, Yukio consigue disparar el Devil ☆ Vanisher y acertar el impacto.[21]
Satán recibe el Devil ☆ Vanisher
Producto del impacto del Devil ☆ Vanisher, las Llamas Negras empiezan a expandirse alrededor de Satán, cuyo cuerpo comienza a sufrir graves heridas. De este modo, los exorcistas inician la fase final del plan de contienda e ingresan a Enpeira por su seguridad. Ahora, Mephisto Pheles y Shemihaza se encargarán de sellar al Dios Demonio, usando la cristalización del Emperador de la Creación. En ese momento, Shiemi Moriyama, bajo el título de Saio, se presenta al campo de batalla y toma el trabajo de mantener el Enpeira activo mientras que Shemihaza se encargaría del Dios Demonio. Con ayuda de Amaimon, Shemihaza llega hasta Satán, en donde también se encuentra Mephisto, quien se burla del poco tiempo que duró el recipiente de su padre, diciéndole que era hora de irse a dormir.[22]
Shemihaza sellando a Satán
A continuación, Mephisto usa su Baumkuchen Tür ☆☆☆, conectando así el campo de batalla con el Jardín Celestial de El a través de su magia de tiempo y espacio. El plan consiste en sellar a Satán usando la cristalización del Emperador de la Creación, por ello, Shemihaza comienza a recitar haciendo que el árbol cristalizado extienda sus raíces y atrape al Dios Demonio en un intento por sellar su cuerpo con la tierra. Progresivamente, Satán es atrapado, pero el ritual parece ser doloroso para Shemihaza, la cual comienza a sangrar. Pese a los esfuerzos de la Grigori, Satán logra liberarse destruyendo completamente el cristal y genera una onda expansiva que destruye todo a su paso.[23]
Sorpresivamente, la onda expansiva de Satán revierte su curso y arrastra a los exorcistas hasta un vórtice. Si bien todos los que están dentro de Enpeira están a salvo, la Tropa Separada Anti-Satán corre peligro por estar fuera de la barrera y observan como Rin es arrastrado directamente al interior del vórtice.[24]
Conclusión[]
Rin perdona a Satán
Dentro del vórtice, Rin halla a un moribundo Satán, cuyo cuerpo se está destruyendo y no puede regenerarse, preguntándose por qué un Dios como él no es capaz de tener un cuerpo perfecto. A lo lejos, Lucifer se compadece del sufrimiento de su padre, asegurando que su recipiente no podrá aguantar mucho tiempo más. Negándose a la idea de volver a existir como un concepto, Satán se lanza desesperado hacia Rin y planea apoderarse de su cuerpo, no obstante, Rin no cede y lo derriba. En ese momento, el Exwire recuerda la razón por la cual él decidió ser un exorcista: derrotar a Satán y vengar la muerte de Shiro Fujimoto. No obstante, tras su viaje por el pasado, entendió que todos los seres vivos tienen derecho a vivir, y eso incluye a Satán. Por tal motivo, Rin perdona a Satán solo si promete que no volverá a hacer daño a la humanidad.[25]
Satán derrotado
Tras escuchar la propuesta de Rin, Satán se niega a hacer las pases con la humanidad y cataloga como absurda la idea de un mundo armonioso entre humanos y demonios. Antes que tener que aceptar la ridícula tregua de Rin, Satán prefiere morir. El Dios Demonio expresa su envidia hacia Assiah, un mundo material, a diferencia de Gehenna, un mundo vacío. Satán señala querer vivir en un mundo material y él, como Dios, tenía el poder para crear uno, pero no se lo permitieron. Finalmente, el cuerpo de Satán alcanza su límite y estalla por completo. Mientras regresa a su forma conceptual, Satán recuerda todos los momentos que vivió con Yuri Egin, a quien le hecha la culpa por todas sus desgracias, puesto fue la mujer humana que no supo corresponder a su amor.[26]
La Unidad de Élite Anti-Satán llega hasta Enpeira en donde atienden con urgencia a Arthur luego de sufrir daños graves durante su batalla. Tras ver el desastre que Satán causó, Lucy supone que Mephisto y Shemihaza fallaron sellando al Dios Demonio. Aún así, Lewin menciona que el cuerpo de Satán fue destruido pero, como resultado, se lanzó en búsqueda de un nuevo recipiente que pudiera contener su inmenso poder y empezó a corroer la Tierra.[27]
Referencias[]
- ↑ Capítulo 130 (Pág. 26-39)
- ↑ Capítulo 131 (Pág. 24-28)
- ↑ Capítulo 131 (Pág. 37-45)
- ↑ Capítulo 132 (Pág. 02-10)
- ↑ Capítulo 132 (Pág. 11-14)
- ↑ Capítulo 132 (Pág. 15-26)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 01-07)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 08-17)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 18-25)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 26-32)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 33-42)
- ↑ Capítulo 133 (Pág. 43-53)
- ↑ Capítulo 134 (Pág. 01-05)
- ↑ Capítulo 134 (Pág. 06-19)
- ↑ Capítulo 134 (Pág. 34-35)
- ↑ Capítulo 135 (Pág. 03-14)
- ↑ Capítulo 135 (Pág. 15-24)
- ↑ Capítulo 135 (Pág. 25-37)
- ↑ Capítulo 136 (Pág. 01-09)
- ↑ Capítulo 136 (Pág. 10-19)
- ↑ Capítulo 136 (Pág. 20-35)
- ↑ Capítulo 137 (Pág. 01-11)
- ↑ Capítulo 137 (Pág. 12-28)
- ↑ Capítulo 137 (Pág. 29-35)
- ↑ Capítulo 138 (Pág. 01-17)
- ↑ Capítulo 138 (Pág. 18-27)
- ↑ Capítulo 138 (Pág. 28-35)